sábado, 17 de octubre de 2009

¿Efecto placebo? Pues... va a ser que no.

Algunas de las teorías que quieren tumbar al genial y maravilloso sistema floral es aquello de "será efecto placebo".
A lo largo de mi experiencia he comprobado en mi perro las virtudes de las flores pero alguien puede decir que es a mi a quien hace el efecto placebo. Pero hace poco ocurrió algo que voy a contar... y cada uno que piense lo que quiera.
Hace 14 años que mi prima compró un caniche el cual, además de tener un carácter muy tímido, tenía serios problemas cuando llegaba la época del celo pues en lugar de expresar sus emociones o instinto y salir corriendo detrás de la perrita en cuestión, se reprimía de tal forma que le produjo serios problemas de conducta y físicos como tensiones severas que llegaron a no dejarle moverse con normalidad, o hacer sus necesidades fisiológicas, a pesar de darle todos los relajantes habidos y por haber, incluyendo valium.
Un día llamó mi prima tremendamente angustiada diciendo que el perrito se moría pues llevaba 4 o 5 días sin hacer pis y que ni siquiera podía subir o bajar un pequeño escalón. Aunque ya se lo dije varias veces antes, le volví a animar para que consultara a una veterinaria que trabaja flores de Bach, homeopatía, acupuntura, etc... esta vez le apreté más las clavijas por la urgencia comentándola que solo iba a perder una tarde y algún dinero pues estaba segura que su problema era totalmente emocional y ¡menos mal que me hizo caso!
Por la noche me contó que, después de salir de la clínica ¡parecía otro! durante una temporada estuvo tomando flores de Bach, homeopatía, oligoterapia y se restableció notablemente. Esto fue a los siete años.
Pero hace poco me vuelve a decir que está desesperando porque no come, vuelve a estar rígido a pesar de que sigue tomando todo el tratamiento y que no sabe qué hacer y que porqué no era yo quien le hiciera el preparado de las flores ya que le conocía mejor.
Lo estuve pensando y es cierto que siempre tuve las ideas muy claras con este perrito.
Y me di cuenta de que algo se me pasó por alto pensando en que los demás pensaban como yo... ¡todavía no me he acostumbrado a que no!
Este perrito es escorpio lo cual significa que puede ser tremendamente introvertido guardando, además, en su interior una especie de volcán en proceso de erupción y añadiendo a este coctel una buena dosis de pánico-terror o angustia vital. No quiero decir que a todos los escorpios les pase lo mismo pero en un extremo y sin dar cauce a toda la energía que guardan sí puede dar lugar a esta situación extrema. Y esto, claro está, en una consulta ordinaria no se contempla. Pero para el doctor Bach es una materia imprescindible, la astrología, pues la utiliza para saber cuando, exactamente, tienen más vitalidad las flores o árboles para trabajar con ellos y en qué momento.
Así se lo dije a mi prima y le hice un preparado que incluía, entre otras, agrimonia para exteriorizar tanta tensión, sweet chesnut para la angustia vital y además remedio rescate el cual incluye rock rose para el pánico-terror y para reforzar la fórmula.
Bien, pues llamó mi prima a los días para decir que volvía a comer perfectamente y que estaba de muy buen ánimo ¡como no estuvo nunca! incluso que se había enfrentado a otros perros más grandes¡¡¡???
La gracia estuvo en un día que fui a su casa de visita y, en lo que otras veces jamás se me acercó y por saludo me sacaba los dientes, en esta ocasión y sin prestarle ninguna atención, saltó a mi regazo y allí estuvo por ¡20 minutos! dejándose acariciar... no tuvo esa actitud con nadie más (todavía no se si me he repuesto de la impresión, je, je).
Desde entonces mi prima dice que ya no le tiene que dar casi nada, solo "mis gotas"...

4 comentarios:

Pilar Vidal Clavería dijo...

Hola Puri,

Bonita historia la que explicas del perrito y buen ejemplo para los que piensan que la Flores de Bach funcionan por el efecto placebo.

Cuando se utilizan con animales y con plantas se ve bien claro que no tienen efecto placeo, sólo que hay que tener ganas de reconocerlo, bueno, todo llegará.


Un abrazo

Puri dijo...

Querida Pilar ¡siempre tan atenta! la verdad es que esta historia si me ha impactado pues este primo-perrito lo ha pasado francamente mal y también la familia que llevan año tras año, y se dice pronto, a ver cómo levanta cabeza y va a ser ahora, a la vuelta de la vida perruna cuando se reponga, la murga que me queda es el no haber actuado antes habiéndome dado cuenta, aunque tampoco tenía mucho margen pues mi prima es de las del "efecto placebo" y tuvo que llegar al límite para aceptar otras opciones... Ahora me pone en un pedestal y vende las flores al más incrédulo, je, je.
Todo será por algo.
Gracias Piluca por tu atención y compañía y ¡enhorabuena por tu blog! ¡ojo la caña que le das!
Otro abrazo para ti.

Anónimo dijo...

Pilar, quería haberte contado, sobre el efecto placebo, que tengo dos plantitas de berengena idénticas y sin embargo una está llena de pulgón a pesar de estar al lado del tomillo (es un poderoso antipulgón) y, aunque trato de emplear todos los métodos más ecológicos, hace un tiempo desesperé y le atizé con el spray para estos bichos y más que lo sentí. En esta ocasión me acordé de ti que sí aplicas los remedios a las plantas, preparé una buena botella de agua con remedio rescate y manzano s. y las regué bien tanto en las hojas como la tierra y... al día siguiente estaba casi todo el pulgón turulato...
A veces hasta yo no me lo creo y me pasa lo de Santo Tomás...
Gracias por tus sabios consejos.
P.

Anónimo dijo...

¡Pilar! y para todos los demás... la berenjena (que es con j, se me coló una errata en el otro comentario) se ha quedado sin pulgonos o lo que fueran.
¡otro tanto para las flores!
P.